Como Hacer Un Horno De Aptitud

Como hacer tejas de vista de mi ensayo Truco para textos de contraste

Hablando brevemente, mientras que toda la otra Europa se ahogaba en, y los órdenes feudales se tenían aun en fuerza completa, Italia era el país de la nueva cultura. Este país merece por la justicia ser la patria llamada de la etiqueta.

"La persona, que habla solamente sobre él, solamente en él y piensa - afirma a D.Karnegi. - Y la persona, que piensa solamente en él - desesperadamente. Él, es muy instruído como si él ni era".

En efecto, teníais que testimoniar probable como alguien tercero, que observa por los discutidores deshechos, puede poner fin a la incompresión por la observación amistosa, táctica, por la aspiración simpatizante a comprender el punto de vista de los dos discutidores.

En el tiempo presente casi se nota en todas partes la aspiración a la simplificación de mucha condicionalidad que prescribían a las etiquetas. Es un de los signos del tiempo: los ritmos de la vida que se han cambiado y que continúan cambiarse es social rápidamente las condiciones de vida por la imagen más fuerte influyen sobre la etiqueta. Por eso, es mucho de esto que era aceptado aun en comienzo o el medio de nuestro siglo, puede ahora aparecer absurdo. Con todo eso, las mejores tradiciones básicas, de la etiqueta, hasta habiendose modificado por la forma, se quedan vivir por el espíritu. La soltura, la naturalidad, el sentido de la medida, la cortesía, el tacto, y principal la benevolencia con relación a las personas, - aquí las cualidades, que ayudarán es impecable en cualesquiera situaciones vitales, hasta entonces, cuando no sois conocido con reglas cualesquiera menudas de la etiqueta, que hay en la Tierra una gran multitud.

En la sociedad por las maneras buenas se consideran la modestia y la reserva de la persona, la habilidad de controlar los actos, es atento y con tacto comunicarse con otras personas. Por las maneras malas es aceptado contar fuertemente hablar las costumbres, no reparando en expresiones, el descaro en la gesticulación y la conducta, el desaseo en la ropa, la brutalidad, manifestado en la malevolencia franca a los circunstantes, en el menosprecio a los intereses ajenos y las interpelaciones, en la imposición descarada a otras personas de la voluntad y los deseos, en la inhabilidad contener la irritación, en la ofensa intencionada dignidad de las personas que rodean, en la falta de tacto, las obscenidades, el uso de los apodos humillantes de los apodos.

El tacto, la delicadeza sobreentienden también la capacidad rápidamente y sin faltas determinar la reacción de los interlocutores a nuestra declaración, los actos y en los casos necesarios es autocrítico, sin sentimiento de la falsa vergüenza pedir perdón por la falta cometida. Esto no sólo no dejará caer dignidad pero, al contrario, lo reforzará en la opinión de las personas pensantes, habiéndoles mostrado su rasgo humano exclusivamente de valor - la modestia.

Debe notar que la persona táctica y educada se porta en concordancia con las normas de la etiqueta no sólo en las ceremonias oficiales, sino también en casa. La cortesía verdadera, en que base está la buena voluntad, es condicionada por el acta, el sentido de la medida que sopla que es posible, y de que no es posible hacer en unas u otras circunstancias. Tal persona alterará nunca el orden público, ni la palabra, ni por el acto no ofenderá otro, no ofenderá su dignidad.

Debe poner nunca las visitas a las horas de la siesta. En el tren inviten a sus vecinos a m obligatoriamente junto con usted. Se negarán, así como debéis hacerlo si esto le es propuesto.

Es necesario llamar el título cada uno, con quién habláis. Si el título es desconocido, es posible dirigirse así: "¡Herr Doctor!". La palabra el doctor no es reservada, como a nosotros solamente a los médicos, y se emplea en cualquier caso a la instrucción de la especialidad o la profesión.

Largo por el tiempo del proceso del proceso de formación de las relaciones recíprocas entre las personas. Sin observación de estas normas son imposibles las relaciones políticas, económicas, culturales, pues no es posible existir sin respetar uno a otro, sin imponer a las ciertas restricciones.